martes, 31 de octubre de 2017

¿Quiénes mataron al Ciclón?

Ahora me da risa y cólera a la vez recordar las proféticas palabras primero de Renzo Sheput y luego del malazo de Enzo Borges: "falta mucho por jugar para pensar en la baja",  justo en momentos que el Aurich jugaba horroroso, estaba en caída libre, le hacían siete goles por partido y todos, absolutamente todos decíamos que el Ciclón se iba al descenso.
Aurich era un globo desinflado.
Pero el conformismo de esas frases, esa muestra de poco coraje, esa voluntad de no jugar, de perder siempre, de hacer las cosas mal, fue el sinónimo que acompañó al Aurich toda la temporada, porque el equipo nunca tuvo ganas ni deseos de hacer las cosas bien, empezando por la dirigencia y hasta el último de los jugadores mediocres que se contrataron para el 2017.
Desde que Wilmar Valencia asumió el mando del club y aceptó le contraten jugadores malos, sin aspiraciones, propios de Copa Perú, empezó no solo la debacle aurichista sino que se alzaron las voces de advertencia que el Ciclón se iba a la baja.
Pero salieron los Sheput, los Borges para decir "falta mucho por jugar" y el equipo fue perdiendo y perdiendo, cayendo por goleada, haciendo el ridículo en la cancha, cambiando entrenadores y con los dirigentes aferrados a sus cargos pese a su pésimo trabajo, y ahora está moribundo, agonizando, con el cajón listo para irse al cementerio de la Segunda División.
¿Quiénes mataron al Ciclón?
¿Por qué César Alva mantuvo a Lovrincevich luego del récord de 20 partidos sin ganar? ¿Por qué entró Pichling con sus jugadores Cisneros, Gambetta y Archimbaud que son malazos y sin embargo obligó a que fueran titulares inamovibles pese a las derrotas y goleadas?
Esa miopía de Alva, su terquedad, su voluntad de hacer las cosas al revés es lo que ha condenado al Aurich al descenso.
No es solo esta temporada que Alva hace las cosas mal. Desde que reemplazó a Edwin Oviedo como presidente de Aurich solo ha saboreado derrotas y feracasos, el equipo fue de tumbo en tumbo, hizo siempre pésimos jales, se rodeó de gente como Pichling que solo aportaron malas ideas y ahora el Ciclón es un cadáver listo para ser enterrado.
Y lo que es peor, humillado hasta más no poder.
Alva es el más grande culpable de ésta debacle. Porque es un pésimo dirigente, porque todo lo hizo mal, debió irse dese su primer fracaso, pero más pudo su obstinación y estas son las consecuencias.
César Alva y Pichling son culpables de la desgracia de Aurich. Protagonistas de este absurdo drama que empezó a dibujarse desde la Copa Sudamericana, con las humillantes derrotas que sufrió el Ciclón. Pero en vez de cambiar, lo malograron peor.
Los jugadores también son culpables. Enzo Borges se perdió tantos goles que fácil ganaría el Botín de Oro, a Cisneros le metieron un millón de goles, Sheput y  Quinteros se fueron porque no servían para nada y los Archimbaud, Gambetta, el mismo Mazzetti, realmente son malos hasta decir basta y por eso Aurich solo espera los santos óleos para irse a Segunda.
Se armó un equipo cien por ciento mediocre.  Todo se hizo mal, se contrató malo, se armó un plantel  pobre y lo que es peor esos malazos que vistieron las sedas rojas no le pusieron ganas ni coraje para sacar al equipo adelante. Simplemente, se burlaron de los hinchas.
Quedan cuatro partidos, ojalá estos mismos jugadores que tienen condenados al Ciclón al  panteón tengan una pizca de conciencia, un minigramo de coraje, un pedacito de pena por los hinchas, saquen las garras, ganen y salven al equipo. Es casi imposible, pero en ellos, en los Archimbaud, Borges, Aguirre, Medrano, Buitrago está la posibilidad de que se vayan de Chiclayo con la frente en alta por haber salvado al club y no irse a pedradas por malazos.
Pero lo que sí, César Alva y su adú Pichling tienen que irse terminando la temporada sí o sí. Ya le hicieron mucho daño al club, ya le fregaron la vida a los hinchas, ya cumplieron su objetivo de ser los hazmerreír del fútbol peruano y por favor, no vuelvan nunca al Ciclón.
A los hinchas, si no se consume ese milagro que imploramos a esos jugadores que han mancillado el honor aurichista, solo nos queda seguir apoyando al club en Segunda la Copa Perú, esperando que vuelva y reverdecer los laureles como el título nacional en 2011, que saboreamos emocionados.

Kike Ciclón

6 comentarios:

  1. El ciclón no ha muerto ,solo cambia de categoria

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  2. Crónica de una muerte anunciada , en estos momentos difíciles se ven los verdaderos hinchas Vamos Aurich

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  3. El culpable el sr.alva y tambien oviedo por dejar al ciclon

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  4. Como va vuelve a su liga de origen Oviedo dale las gracias a aurich por el equipo estas de presidente mediocre cagaste al equipo por traer jugadores mediocres.

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  5. Aurich,hasta la muerte contigo.!!!

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